EL CIBIR trabaja en la detección precoz y la recuperación de los síntomas derivados de la enfermedad de Alzheimer

El Consejero de Salud del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Nieto, ha inaugurado hoy una jornada científica sobre las diferentes estrategias en la lucha contra el Alzheimer que se desarrollan en el Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), cuyo objetivo ha sido conmemorar el Día Mundial del Alzheimer celebrado el pasado día 21 de septiembre.

 

En dicho encuentro, en el que han participado unos cincuenta profesionales sanitarios, se han puesto de manifiesto los esfuerzos en la lucha contra la enfermedad de Alzheimer, y la coordinación desde el punto de vista asistencial y de la investigación, que se están realizando en el Sistema Público de Salud de La Rioja.

En el CIBIR se ha apostado por dos estrategias diferenciadas para abordar la enfermedad del Alzheimer: Por un lado, la detección precoz de la enfermedad como estrategia para poder tratar pacientes con un mejor pronóstico y, por otro lado, se trabaja en la recuperación de los síntomas derivados de la enfermedad.

Proyecto Araclon Biotech

En febrero de 2008 se incorporó al CIBIR una nueva línea de investigación, en colaboración con la empresa Araclon Biotech, S.L., cuyo objetivo es obtener un kit predictivo para detectar prematuramente el Alzheimer.

Pulse sobre la imagen para ampliarlaAraclon cuenta con varias investigaciones patentadas sobre las placas beta-amiloides. Con la línea abierta en el CIBIR se busca la detección precoz de estas placas beta-amiloides en la sangre, antes de que se depositen sobre las neuronas del cerebro y comiencen a paralizarlo, provocando el desarrollo del Alzheimer.

En definitiva, se trata obtener un sistema que, mediante sencillas pruebas sanguíneas, pueda predecir un posible desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en las personas.

En la actualidad, la presencia de amiloides sólo se puede detectar mediante el análisis del líquido cefalorraquídeo, mediante una punción lumbar y, posteriormente, mediante una resonancia magnética. El problema de ambas detecciones es que se realiza demasiado tarde.

El kit predictivo que se pretende desarrollar en el CIBIR facilitará el diagnóstico precoz y dará más oportunidades y más calidad de vida a los enfermos porque cuanto más rápido sea el diagnóstico, antes se podrá avanzar el tratamiento.

El equipo humano de la investigación está formado por seis investigadores de Araclon, dirigidos por el Doctor Manuel Sarasa, Catedrático de la Universidad de Zaragoza, experto en Biomedicina, con 25 años de experiencia.

En su investigación, el equipo del Doctor Sarasa ha descubierto que existen fragmentos de estas proteínas en los fluidos de las personas (y de los animales), por lo que ha producido anticuerpos para detectar esos fragmentos y está actualmente desarrollando el kit que permita detectar alguno de esos fragmentos en la sangre de los enfermos de Alzheimer, en personas sanas, y en personas que comienzan con problemas de memoria, con el fin de ver si hay diferencias entre los distintos grupos que permitan predecir qué persona es susceptible de sufrir la enfermedad.


Abordar el tratamiento del Alzheimer


Por otro lado, en junio de este año se incorporó al CIBIR otra nueva línea de investigación propia, denominada “Unidad de Plasticidad Sináptica Estructural”, cuyo objetivo es profundizar en el estudio de los mecanismos de formación de nuevas sinapsis (conexiones entre neuronas) como una de las estrategias para abordar el tratamiento del Alzheimer y las enfermedades neurodegenerativas.

El Jefe de de este equipo, formado por cinco profesionales, es el Doctor Miguel Morales Fuciños (Barcelona, 1966), profesor agregado de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona, que ha estado dirigiendo durante los últimos años su propio grupo de investigación, trabajando en nuevos fármacos para el tratamiento del glaucoma (enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas de la retina) y ha iniciado un proyecto centrado en el estudio de terapias neuroregeneradoras con potencial para ser empleadas en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.

Inducir la formación de nuevas conexiones neuronales

La enfermedad de Alzheimer (y la demencia senil) está provocada, en parte, por una pérdida de sinapsis, es decir, de las conexiones que establecen unas neuronas con otras. El grupo de investigación del Doctor Morales lleva años investigando este campo, junto a otros grupos como el de los Doctores Aceves y Ferrús, del Instituto Ramón y Cajal de Madrid, y los resultados de su trabajo han confirmado que la sobreactivación de un enzima de membrana, denominado PI3K, es capaz de inducir la formación de nuevas conexiones neuronales.

El laboratorio del Doctor Morales ha sintetizado y caracterizado un activador artificial de este enzima, cuya utilización ha logrado aumentar la cantidad de sinapsis, tanto en fases de desarrollo como en animales adultos.

La molécula activadora ha sido patentada, con lo que el próximo paso del grupo consistirá en demostrar la capacidad para recuperar las sinapsis perdidas en un animal senil y, lo que es más prometedor, en un animal modelo de enfermedad de Alzheimer.

El trabajo del grupo de investigación que está desarrollando su labor en el CIBIR consiste en diseñar y probar moléculas activadoras de PI3K, con una posible capacidad terapéutica en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas.

En este sentido, mediante el estudio de los mecanismos moleculares que inducen la formación de nuevas sinapsis, se podrán diseñar, en el futuro, nuevas dianas farmacológicas para el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas.

El trabajo de estos últimos años ha conducido a la creación de dos patentes para el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas, lo que da una idea del potencial traslacional del proyecto de investigación desarrollado por el Doctor Morales.

Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer constituye la primera causa de demencia en los países desarrollados y la décima causa de muerte en España. Se trata de una enfermedad que, a causa del envejecimiento de la población y de los hábitos de vida, sigue aumentando su presencia en los países avanzados.

En La Rioja, la incidencia de esta enfermedad presenta parámetros similares. Se estima que en La Rioja existen unos 5.000 enfermos, entre los más de 600.000 diagnosticados de toda España.

Asimismo, Salud calcula que el coste estimado anual de esta enfermedad en La Rioja asciende a unos 35 millones de euros.


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